GANADOR EL LABERINTO DE LA ROSA
EL LABERINTO DE LA ROSA
Titania Hardie nos lleva por un viaje de ida y vuelta hasta el centro de un laberinto en el que, en cada cambio de rumbo encontramos respuestas que a su vez se desenvuelven y se convierten en nuevos misterios.
Por medio de un lenguaje ágil y eficaz nos sumerge en un juego de luces y sombras que nos hace sentirnos testigos presenciales de la última etapa, hasta ahora, de la saga de una familia que por más de cinco siglos viaja por su propio laberinto, en busca de la verdad sin dogmas ni fanatismos.
El entramado de los hilos de la vida de los personajes y de los eventos históricos reales se nos presenta como un tapiz lleno de colorido y textura.
El ingenioso argumento narrativo se apoya en un admirable y exhaustivo trabajo de investigación que da como resultado el que el lector, tanto el lego como el conocedor, comprenda la lucha de muchos elegidos en contra de la ignorancia y la entrega de sus vidas a la causa de la iluminación intelectual.
El tratamiento inteligente de la autora de simbolismos legendarios añade una dimensión nueva a la historia, haciéndonos recorrer un angosto camino entre la realidad y la ficción.
Sin ser un libro de historia, el texto instruye y despierta un gran interés en la obra de personajes extraordinarios como John Dee y Giordano Bruno, Shakespeare y Newton, cuyo legado todavía influye en nuestras vidas, aunque no estemos del todo conscientes de ello.
La lectura se asemeja a un viaje en la máquina del tiempo, ya que en un momento estamos en Londres del siglo XXI y al siguiente en el mismo sitio, en pleno Renacimiento, viendo, más que leyendo, el desarrollo de la acción como si fuéramos parte de ella. Lo mismo somos espectadores de un trasplante de corazón que de una persecución en motocicleta por carreteras secundarias de Europa o conocemos al primer agente secreto 007 que sirvió a la reina Isabel I hace más de 400 años.
El juego de los opuestos, femenino y masculino, luz y oscuridad, bien y mal, fortaleza y debilidad, principio y fin, alfa y omega, sin feminismo, pone en evidencia la complementariedad del hombre y la mujer, como género e individualmente, en nuestro interior.
No falta el condimento de una pizca de humor suave y de sensualidad romántica que nos identifica aún más con los protagonistas.
El placer de la lectura se extiende más allá de la última página, al salir del libro igual que del laberinto, con mayor conciencia y autoconocimiento a la vez que ansiosos por continuar la búsqueda.